Se pueden contar con los dedos de una mano las películas que verías una y otra vez hasta el final sin importar cuando fue la última vez que la viste.  Mi pobre angelito es una de ellas y Como Dios se ganó, sin lugar a dudas, un lugar junto a la clásica de Macaulay Culkin. No solo por la excelente actuación de Jim Carrey sino también por la tremenda temática que aborda, y es que ¿quién no soñó alguna vez con ser omnipotente?

Cualesquiera sea la razón, ubicar a Como Dios entre la grilla de un canal siempre será una decisión acertada. Aunque la segunda parte no haya tenido tanto éxito como la protagonizada por el cómico canadiense. Para los despistados, vale recordar que la segunda versión, llamada Sigo Como Dios va de un hombre con complejo de Noé que tiene la misión de reunir a dos de cada animal en una barca totémica. No la salvó ni la gracia del magnífico actor Steve Carell.

¿Las segundas partes nunca superarán a las primeras? Puede ser, aunque también es válido decir que debe haber alguna excepción. Lo que sí es seguro es que Como Dios Pelicula  no es una de esas excepciones que comprueban la regla.